domingo, 10 de julio de 2016

PELLIZCOS DEL ALMA 3


Traigo en esta ocasión mi trabajo Nº. 3 sobre la serie "Pellizcos el alma". 
Se muy bien que no queremos ver ciertas cosas, pero insisto en la necesidad de mostrar una realidad que muchas veces nos deslumbra y miramos hacia otro lado.
Como decía Goethe, "La verdad es una antorcha, pero gigantesca; e ahí que todos intentemos pasar a su lado con los ojos entornados, temiendo incluso quemarnos.



viernes, 1 de julio de 2016

Peñiscola, callejón intramuros. Pintura digital


La calle de los sueños

Andan los sueños sin cesar 
transitando el camino, 
itinerario de los sentidos,
y al final de la calle 
late un abrazo,
escena perpetua
de mágica cadencia,
la calle donde suspira el viento
donde están los amores
y acarician los sueños.

Mi cariñoso agradecimiento para Hanna Xesco que ha tenido la gentileza de escribir este poema para esta obra.


jueves, 9 de junio de 2016

HOMENAJE A SANTIAGO RUSIÑOL



Don Saltiago Rusiñol y Prat fue un importante pintor, y un artista muy completo, nos dejo, además de su gran obra pictórica, una interesante obra literaria, siempre escrita en catalán, poemas en prosa, comedias, dramas... Nació en Barcelona el 25 de febrero de 1861 y murió en mi Aranjuez el 13 de junio de 1931
En 1889 vivió en Montmartre junto con Ramón Casas e Ignacio Zuloaga. Se familiarizó con el simbolismos y la pintura al aire libre, muy influido por los impresionistas y el paisaje, si bien pinto retratos, temática urbana y composiciones simbolistas modernistas. En su etapa final el paisaje fue lo que predominó, siendo en Aranjuez donde terminaron sus días.
Uno de sus cuadros que más me gusta es el que realizó al cenador del Jardín del Príncipe de Aranjuez. Por razones personales le  tengo un gran cariño a ese rincón y he querido que fuera el participe de este humilde homenaje, pero plasmando el cenador como está en la actualidad.
Santiago Rusiñol recibió en el año 1908 la medalla de la Exposición Nacional de Bellas Artes.


lunes, 6 de junio de 2016

PEÑISCOLA ESPAÑA



En el blanco infinito,
nieve, nardo y salina,
perdió su fantasía.
El color blanco, anda,
sobre una muda alfombra
de plumas de paloma.
Sin ojos ni ademán,
inmóvil sufre un sueño.
Pero tiembla por dentro.
En el blanco infinito,
¡que pura y larga herida
dejo su fantasía!
En el blanco infinito.
NIeve. Nardo. Salina

Juan Ramón Jimenez